lunes, 18 de julio de 2011

hace 75 años...

Publicado en el Diario de León.
Hoy sí que me hubiera gustado tener a mi abuelo a mano para comentar la noticia... Si alguno tenéis algo que contar acerca de este tema, o de cualquier otro, ya sabéis...

La provincia se partió en dos hasta el control total de los nacionales en 1937

León vivió cruentas batallas en la Montaña en el avance franquista hacia Asturias

17/07/2011 m.c.c. | león 

La sublevación castrense triunfó rápidamente en León. Por un lado, los militares estuvieron a favor desde el primer momento, salvo contadas excepciones, como el capitán Lozano. Por otro lado, el Gobierno de la República no consintió el reparto de armas entre los ciudadanos, lo que hubiera agravado el conflicto.
Sin embargo, no toda la provincia estuvo del mismo lado. Una parte importante del norte de León, desde el Bierzo, pasando por Laciana y buena parte de la Montaña, quedó en manos republicanas hasta el mes de septiembre de 1937 debido a su cercanía a Asturias. La línea del frente se extendía de este a oeste por Riaño-Lillo-Boñar-La Vecilla-La Robla-La Magdalena-San Pedro de Luna-San Emiliano y Puerto de Leitariegos.
«El frente republicano leonés dependió, desde el principio, de Asturias; fue un apéndice de la defensa que los asturianos estaban llevando a cabo de su provincia», explica Javier Rodríguez González, en su estudio «Guerra y represión» sobre lo que ocurrió en la Guerra Civil en la provincia.
La resistencia republicana duró hasta octubre de 1937. El día 21 de ese mes desapareció el frente norte con la entrada de la IV Brigada de Navarra en Gijón. Veintidós batallones del ejército de la República fueron hechos prisioneros. Del puerto asturiano no salieron más allá de nueve o diez batallones; los componentes de otros cinco o seis escaparon a las montañas en grupos dispersos que correrían diversa fortuna, «desde ser inmediatamente aniquilados unos, hasta transformarse otros en guerrillas estables. El resto de batallones habían sido eliminados en dos meses de combate», señala Javier Rodríguez.
Pueblos leoneses como Cármenes, Barrio de la Tercia, Villanueva de la Tercia y Golpejar escribieron las últimas líneas de la resistencia hasta ser ocupados por fuerzas franquistas el 20 de octubre de 1937.
«Para los rebeldes, la resolución favorable de los combates librados en el norte de la provincia, que les permitió cruzar los puertos leoneses en dirección a Asturias, fue decisiva para su victoria. Ésto unido a los avances del resto de las fuerzas franquistas por el oeste y este de Asturias permitió acabar con la resistencia republicana», añade el historiador leonés.
Sin embargo, la imagen de los vencedores no se produjo hasta dos años después, el 22 de mayo de 1939. Ese día, Franco despidió en León a la Legión Cóndor. Atrás quedaba la terrible historia de la participación de la aviación nazi en la Guerra Civil española, que siempre se recordará por el sangriento bombardeo de Guernica y cuya sede estuvo en León.
Aralla de Luna, entre Pola de Gordón y el pantano de Luna, también sufrió su propia descarga de bombas. Fue al inicio de la contienda, en 1936, y la razón alegada es que Aralla era zona roja. Según el libro -œLa Historia de León-, de Francisco Carantoña, en octubre de 1936 fueron bombardeadas las localidades de Aralla de Luna, Geras de Gordón, Mallo de Luna, Perales, Pola de Somiedo, San Emiliano, Llombera y Orzonaga. Más tarde, del 6 al 10 de enero de 1937, también lo fueron Villamanín, Busdongo de Arbas y La Robla. Las casas del pueblo se han reconstruido. Sólo una lápida en el cementerio, recuerda a la víctima del ataque de Aralla.

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